En el trabajo con resinas, gel coats y catalizadores, mantener las herramientas limpias no solo es una cuestión de orden, sino de seguridad, eficiencia y calidad del acabado final. Los restos de resina curada o parcialmente endurecida pueden arruinar el siguiente proyecto, provocar defectos superficiales y acortar la vida útil de los utensilios. A continuación te explicamos cómo limpiar herramientas correctamente, cuándo conviene usar acetona y qué alternativas más seguras y sostenibles existen hoy en día.
La importancia de una limpieza adecuada
En los procesos con composites reforzados (PRFV, PRFC o PRCA) y productos termoestables como resinas poliéster, epoxi o viniléster, el endurecimiento se produce mediante una reacción química irreversible. Una vez curada la mezcla, eliminarla se convierte en un verdadero reto: las herramientas contaminadas con restos endurecidos pueden quedar inutilizables.
Además, un cepillo, rodillo o pistola con residuos puede:
- Alterar la proporción de mezcla en la siguiente aplicación.
- Generar defectos superficiales (poros, burbujas o falta de brillo en el gel coat).
- Aumentar el riesgo de reacciones cruzadas entre productos diferentes.
- Comprometer la seguridad laboral si los disolventes no se manipulan correctamente.
Por tanto, la limpieza debe ser inmediata y sistemática después de cada uso.
La acetona: el limpiador por excelencia del sector

Durante décadas, la acetona ha sido el disolvente más utilizado para la limpieza de herramientas y equipos de aplicación en el sector de los composites. Su popularidad se debe a:
- Su gran poder disolvente, capaz de eliminar rápidamente restos de resinas, gel coats y catalizadores frescos.
- Su evaporación rápida, que reduce los tiempos de espera.
- Su bajo coste y amplia disponibilidad.
Sin embargo, la acetona también presenta desventajas importantes: es altamente inflamable, tiene una alta volatilidad y puede resultar tóxica por inhalación o contacto prolongado con la piel. Además, su impacto ambiental ha impulsado la búsqueda de alternativas más sostenibles.
Cómo limpiar herramientas con acetona paso a paso
El procedimiento correcto para usar acetona en la limpieza de herramientas implica seguir buenas prácticas de seguridad y una metodología ordenada.
- Preparar la zona de limpieza
Trabaja siempre en un espacio ventilado y libre de chispas o llamas. Utiliza guantes de nitrilo, gafas protectoras y mascarilla con filtro de vapor orgánico. - Eliminar el exceso de producto
Retira con papel o paño absorbente el exceso de resina o gel coat antes de aplicar la acetona. Así reduces el consumo de disolvente. - Inmersión o limpieza directa
- Para herramientas pequeñas (brochas, rodillos): sumérgelas en acetona limpia y agita hasta disolver los residuos.
- Para equipos de proyección: haz circular la acetona por el sistema interno para eliminar restos en conductos.
- Enjuague final y secado
Aclara con una segunda mezcla limpia o acetona fresca para asegurar una eliminación completa. Deja secar al aire en una zona ventilada. - Gestión del residuo
Recoge la acetona usada en bidones homologados para su posterior reciclaje o eliminación controlada. Nunca la viertas al desagüe, ya que se considera un residuo peligroso según el Real Decreto 553/2020 sobre traslado de residuos.
Riesgos y precauciones en el uso de acetona

La acetona presenta un punto de inflamación muy bajo (-18 °C) y genera vapores explosivos, por lo que debe mantenerse lejos de fuentes de calor o chispas. Guárdala en recipientes homologados, en zona ventilada y con cierre hermético.
En cuanto a la salud, su contacto prolongado puede causar irritación cutánea, sequedad o incluso mareo por inhalación. Para operaciones repetitivas o en interiores, se recomienda alternar con productos menos agresivos o usar sistemas de lavado cerrado.
Alternativas a la acetona: soluciones más sostenibles
Cada vez más empresas del sector apuestan por disolventes alternativos a la acetona, más seguros y respetuosos con el medio ambiente. Estas opciones reducen las emisiones de COV (compuestos orgánicos volátiles) y mejoran las condiciones en el puesto de trabajo.
Disolventes regenerados
Los disolventes regenerados proceden del reciclaje de residuos industriales. Suelen ser mezclas de acetona, etanol, metanol o butilacetato, recuperadas por destilación.
Ventajas:
- Menor impacto ambiental.
- Precio competitivo.
- Sustituyen a la acetona en la mayoría de aplicaciones manuales.
Desventajas:
- Olor más intenso.
- Menor poder disolvente.
- Evaporación más lenta.
Mezclas sin COV o base ecológica
Existen limpiadores ecológicos a base de ésteres de ácidos grasos o derivados naturales del maíz y la caña de azúcar. Son biodegradables, no inflamables y mucho más seguros para el operario.
Requieren algo más de tiempo de acción (dejar en remojo o aplicar con brocha durante unos minutos) y, en algunos casos, un enjuague posterior con agua.
Ejemplo: productos comerciales tipo Bio-Solv o EcoClean Composites, diseñados para eliminar resinas poliéster o epoxi sin riesgos tóxicos.
Limpieza por recirculación o lavado cerrado
En entornos industriales, la tendencia es incorporar máquinas de lavado por recirculación: cabinas cerradas donde la acetona se filtra y reutiliza.
Ventajas:
- Ahorro de disolvente de hasta un 80%.
- Reducción significativa de emisiones y olores.
- Limpieza más homogénea de herramientas y pistolas.
Aunque requiere inversión inicial, se amortiza rápidamente por el ahorro en producto y seguridad.
Limpieza mecánica o térmica
Para herramientas metálicas o moldes, puede aplicarse una limpieza mecánica o térmica antes de que la resina endurezca completamente. Una combinación de raspado suave y aire caliente permite eliminar restos sin dañar la superficie ni alterar su gel time residual.

Elección del limpiador según el tipo de producto
No todos los productos reaccionan igual ante los disolventes. Adaptar el proceso de limpieza al tipo de material evita daños y pérdidas de tiempo.
| Producto | Limpieza recomendada | Observaciones |
|---|---|---|
| Gel coats poliéster | Acetona o disolvente regenerado | Limpiar antes del curado total. |
| Resinas epoxi | Alcohol isopropílico o producto sin COV | La acetona puede dejar residuos reactivos. |
| Resinas viniléster | Acetona o disolvente regenerado | Requiere limpieza inmediata tras la aplicación. |
| Catalizadores y peróxidos (MEKP) | Agua + detergente neutro | Evitar el contacto con disolventes orgánicos. |
La separación de circuitos de limpieza según el tipo de producto evita contaminaciones cruzadas entre resinas y catalizadores.
Buenas prácticas de seguridad y almacenamiento
Trabajar con disolventes exige protocolos de seguridad claros:
- Etiquetar correctamente los envases con pictogramas GHS.
- Asegurar una ventilación adecuada en la zona de trabajo.
- Almacenar en armarios ignífugos y envases cerrados.
- Usar EPI adecuados: guantes resistentes a solventes, gafas, mascarilla.
- Mantener extintores CO₂ o espuma a mano en las áreas de mezcla y limpieza.
Cumpliendo estas medidas, se garantiza un entorno más seguro, eficiente y conforme a la normativa vigente.
La tendencia hacia la sostenibilidad en el sector
El sector de los composites avanza hacia una producción más sostenible mediante la reducción del consumo de disolventes y la implantación de tecnologías de reciclaje químico. Cada vez más talleres y fabricantes operan bajo normas ISO 14001, con planes específicos de minimización de resinas y reutilización de disolventes.
El cumplimiento de reglamentos como REACH o la directiva sobre COV industriales impulsa la innovación hacia productos más seguros, sin comprometer su poder de limpieza.