El gel coat forma parte estructural del laminado y se aplica como revestimiento inicial sobre el molde, aportando tanto protección como estética. A diferencia de la pintura, se endurece químicamente (no por evaporación) y ofrece mayor resistencia a impactos, rayos UV, humedad y productos químicos. No se aplica sobre superficies ya pintadas o curadas, sino como capa base del producto.